Los pensamientos y el mar

Me encanta bañarme en el mar por la mañana temprano.

Hoy, mientras observaba el mar desde la orilla, vi claramente cómo los pensamientos que nos lanza la mente son como las olas del mar.

A veces nos enganchamos a una emoción, rumiamos algo que ha sucedido o que nos han dicho, sin percatarnos de que cada pensamiento es una ola, y que en cualquier momento va a llegar otra, y ya el pensamiento anterior se habrá disipado nuevamente en el mar perdiendo la intensidad o importancia que le habíamos atribuido, igual que sucederá con el nuevo pensamiento.

Entonces, según esta idea ¿qué sería el mar? El mar sería la red que sostiene y alberga nuestra actividad mental, psicológica. Sería donde todos los pensamientos coexisten a la vez. Tanto los que ya se han pensado como los que todavía no. Pasado y futuro en el mismo momento. Así, la existencia simultánea de ambos querría decir que no existen de manera lineal.

Entonces, ¿qué sería la ola? La ola sería el momento en que tomamos consciencia del agua, el pensamiento o la emoción, que se acerca a la orilla. Sería la consciencia del momento presente, y así, esa consciencia la habitamos plenamente cuando la bajamos al cuerpo, al tocar el agua con nuestros pies cuando nos adentramos en el mar.

El tiempo, la mente, la red neuronal… Conceptos sobre los que tantas veces he reflexionado, cobran vida en las cosas más simples, más cotidianas. Y ahí, una compresión aún más profunda nos llega para ser encarnada.